Macri llega este miércoles a Salta.
Pliegues de una visita presidencial. Por: Federico Pérez Córdoba (*) La visita que este miércoles realizará el presidente Mauricio Macri a la provincia de Salta tiene varios pliegues, a partir de los cuáles concluir que no se dará en un día corriente. En la agenda de coyuntura, figuran para este 13 de abril la presencia de CFK ante el juez Bonadío, las salpicaduras hacia Balcarce 50 de los “Panamá papers”, lo que dijo y/o desdijo Leandro Fariña y la comparación en materia de movilización de público entre Santa Victoria Este y Comodoro Py.

En igual medida, los “temores” ventilados por las hijas del fiscal Marijuán, la disputa por los atuendos que mostrarán Juliana Awada versus Isabel Macedo o las exclamaciones de Antonia ante la difusión del nuevo “índice Congreso” de inflación. Aunque, probablemente con menor atención, pero mayor contundencia y efectos para la economía de los argentinos en los próximos meses, se dará un hecho no menor a unos miles de kilómetros más arriba en el mapa.

Lejos de las cámaras de la televisión, este día 13 la comitiva macrista que vaga por Estados Unidos con el anhelo de captar fondos mantendrá un round trascendente en la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Allí, en La Gran Manzana, se desovillará uno de los conflictos al que la gestión del ex directivo de Fleg Trading ató gran parte de su futuro político: crédito externo mediante endeudamiento, proyectos de inversión, nuevas fuentes de trabajo, felicidad para 40 millones & final del ajuste brutal que en estos meses arrojó a cientos de miles de argentinos a la pobreza o a la indigencia.

En esta ciudad estadounidense, los camaristas tendrán en sus manos la definición respecto al final de la cesación de pagos selectiva que mandó a la Argentina al Veraz de las finanzas internacionales. O su permanencia en tal listado ignominioso. Nada menos que la variable central a la que la gestión Macri se remachó, a fin de mostrar ante el mundo el porvenir de la economía gaucha.

Esto que se viene, de algún modo lo anticipó este martes el ministro Alfonso Prat Gay. El titular de Hacienda & Finanzas, advirtió que los fondos buitre  "tienen el derecho de romper el acuerdo" impuesto por el juez Thomas Griesa para dar por terminado este asunto que tantos contratiempos acarreó a nuestro país. El funcionario, al disertar en el Consejo de las Américas, se lamentó que la Argentina hizo "todo lo que tenía que hacer".

Esta totalidad, por supuesto, parecería no englobar lo único que exigen los buitres comandados por Paul Singer: el pago en efectivo, nada menos. Un financista desprovisto de cualquier tipo de escrúpulos o remordimientos, a quien los lamentos de Prat Gay conmoverán menos que la alimentación o la suerte de Balcarce, el perro presidencial.

En cuyo caso, el escenario para nuestro país significará enfilar hacia un mar de tempestades, siguiendo el discurso oficialista. O sea, unos buitres que impiden la llegada de dólares frescos a nuestro país, falta de financiamiento para obras, imposibilidad de luchar contra la inflación, menor goteo de coparticipación a las provincias y mayor ajuste.  

Para mayor claridad: no cabe esperar la guita desde el exterior. Pero desde acá, tampoco. Según informes del Banco Central, el déficit fiscal crece a ritmo espectacular. Es decir, el Estado nacional no recauda lo suficiente, así que menos habría que aguardar plata desde acá.



(*) Especial, para Saltainforma.com

Por: Federico Pérez Córdoba (*)

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